Siguiendo los lineamientos del Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, Prefectura realizó allanamientos en diferentes domicilios y locales comerciales de la ciudad de Concordia.

A raíz de una investigación, se llevaron adelante cuatro allanamientos, ordenados por el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, a cargo de Pablo Seró; Secretaría Criminal y Correccional, a cargo de Lucas Claret. Los mismos estuvieron enmarcados en la Ley Nº 22.415 (Código Aduanero), que reprime el tráfico ilícito de mercaderías.

Siguiendo los lineamientos del Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, Prefectura realizó allanamientos en diferentes domicilios y locales comerciales de la ciudad.

A raíz de una investigación, se llevaron adelante cuatro allanamientos, ordenados por el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, a cargo de Pablo Seró; Secretaría Criminal y Correccional, a cargo de Lucas Claret. Los mismos estuvieron enmarcados en la Ley Nº 22.415 (Código Aduanero), que reprime el tráfico ilícito de mercaderías.

Las pesquisas demandaron a los prefectos varios meses de investigación, lográndose determinar que se adquirían diferentes elementos de industria textil y electrónica en la ciudad de Encarnación (Paraguay), que eran introducidos al país “engañando” los controles mediante el empleo de “paseros”, quienes adquirían e ingresaban al territorio nacional con escasa cantidad de mercadería, posteriormente trasladada en vehículos tipo utilitarios hasta Concordia, donde era acopiada para su posterior venta en la ciudad y localidades vecinas, como así también se detectaron envíos a las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Con el correr de la investigación, los agentes federales detectaron distintas maniobras con las que la organización buscaba introducir al mercado legal bienes, producto de las ganancias que le generaban las ventas. Por ello, paralelamente al delito de contrabando, se llevaron a cabo tareas tendientes a vislumbrar maniobras relacionadas con el delito de lavado de activos. De ese modo, se pudieron establecer actividades típicas de este delito, como por ejemplo la adquisición de numerosos inmuebles, vehículos y moneda extranjera. En detalle, se logró la identificación de 7 personas mayores de edad, el secuestro de gran cantidad de dinero en efectivo, vehículos nacionales, bolsas conteniendo diversas cantidades de prendas de vestir y elementos electrónicos, estimándose que el aforo total excedería los $4.500.000, aproximadamente.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here